viernes, 25 de mayo de 2012

¿Por qué se ha creado la crisis?





Reproduzco, a continuación, un artículo publicado en "Dominio Público" por Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy, porque he visto en él reflejadas muchas de las ideas personales que, desde la creación de este blog, he procurado transmitir. Sin estar de acuerdo al cien por cien, debo aconsejar su lectura y reflexión.

¿Por qué se ha creado la crisis?

Todos los datos, muestran que las políticas de austeridad, que promueven recortes del gasto público (incluyendo el gasto público social) y la reducción de los salarios –la llamada devaluación doméstica- han sido un fracaso, y han creado un enorme daño a la mayoría de las clases populares. La pregunta que debemos hacernos es ¿por qué, entonces, si la evidencia de su fracaso es tan robusta, continúan imponiéndose a las poblaciones de los países de la Eurozona? Una respuesta podría ser que los diseñadores de tales políticas son gente incompetente. Es cierto que hay gran número de expertos que asesoran a las autoridades que toman las decisiones conducentes a la aplicación de aquellas políticas de austeridad que son claramente incompetentes. Las predicciones de recuperación de las economías de la Eurozona son un ejemplo de ello. Mark Weisbrot, del Center for Economic and Policy Research (CEPR), ha documentado el cálculo erróneo de tales predicciones por parte del FMI, del BCE y de la Comisión Europea, alcanzando, en el caso de Grecia, predicciones irrisorias, que harían reír si no fuera por las trágicas consecuencias que conlleva su aplicación (los suicidios en Grecia crecieron un 40% en un año, según The Lancet).

Ahora bien, el problema es mucho mayor que la incompetencia. Es un problema de fe en un dogma, el dogma neoliberal, que imbuye tales instituciones y que se reproduce debido a que sirve intereses muy específicos, intereses de clase (sí, de clase social), tanto financiera como empresarial, que han diseñado un sistema de gobernanza de la Eurozona que lleva inevitablemente a estos resultados, resultados que coinciden con sus objetivos, que no son otros que cambiar Europa, convirtiendo la Europa social en la Europa liberal. Y para conseguirlo y vencer las resistencias populares, han creado una gran recesión, imponiendo tales políticas (imponiendo porque no hay ningún gobierno que las aplique que tuviera tales políticas en su programa electoral) con el argumento de que no hay alternativas. En realidad, tal objetivo aparece claramente en las declaraciones del Sr. Draghi al Wall Street Journal (24.02.12), donde afirma que la Europa social está desapareciendo, refiriéndose a España como un ejemplo de ello. Indica en su entrevista que en España, con una tasa de desempleo juvenil superior al 50%, ya no existe protección social universal (el gobierno PP ha anulado la universalidad del sistema nacional de salud, de manera que las personas de más de 26 años no tienen garantizada la cobertura sanitaria a no ser que hayan cotizado a la Seguridad Social). Esto es lo que intentan, y lo están consiguiendo. Es lo que Noam Chomsky ha llamado la guerra de clases unidireccional.

Los instrumentos para conseguirlo son dos. Uno es el Pacto de Estabilidad (al cual se añadió el término “Crecimiento”, a propuesta del gobierno socialista francés del Sr. Jospin, sin que se le dotara de instrumentos para facilitar tal crecimiento) que fuerza a los Estados a tener un déficit público por debajo de un 3% del PIB y que dificulta enormemente la recuperación económica en momentos de recesión, como está ocurriendo ahora. De ahí que cuando hay una recesión, el Estado recorta los gastos públicos, incluido el gasto público social, a fin de reducir el déficit público originado por la bajada de ingresos al Estado como consecuencia de la recesión. La recesión es, pues, una manera de forzar el desmantelamiento de la Europa social (a través de una reducción de la protección social y de los salarios). En realidad, la entrada de España al euro (que requería una reducción del déficit del Estado) se consiguió a base de aumentar el enorme déficit de gasto público social que España tiene en relación con el resto de países de la UE-15. Este Pacto de Estabilidad se quiere ahora sustituir por un Pacto fiscal incluso más restringido, en el que en lugar de un 3% del PIB, el déficit tendrá que ser prácticamente cero (sí, ha leído bien, cero). Esto es un ataque frontal a la Europa Social y a la posibilidad de salir de la recesión.

El otro instrumento que se creó para eliminar la Europa social es el Banco Central Europeo que, en realidad, no es un banco central. Esta afirmación sorprenderá a mucha gente, pero los hechos así lo muestran. Un banco central imprime dinero, y con este dinero ayuda al Estado comprándole deuda pública, manteniendo los intereses de sus bonos relativamente bajos. Protege así a los Estados frente a la especulación de los mercados financieros sobre su deuda pública. En ausencia de tal protección, los mercados financieros (sobre todo los bancos y las compañías de seguros) especulan con la deuda pública, creando la percepción de que los Estados tienen problemas para pagar su deuda, forzándole así a tener intereses altos en sus bonos. Si hubiera un banco central en cada país, este banco central imprimiría dinero y compraría deuda pública del Estado bajando así los intereses de los bonos e impidiendo la especulación por parte de la banca privada (los llamados mercados financieros).

Pues bien, el Banco Central Europeo no hace esto. Sí que imprime dinero, pero se lo da (a un interés bajísimo, de un 1%) a los bancos privados para que compren bonos públicos (a unos intereses mucho más elevados, un 6% en el caso de los bonos públicos españoles). Es un enorme negocio para la banca a costa de los Estados. Y ahí está el problema. Sin un Banco Central que les proteja, los Estados están totalmente expuestos a la especulación. No son los mercados financieros el problema, sino la ausencia de un Banco Central, hecho que está diseñado de esta manera para debilitar a los Estados a fin de que tengan que reducir su gasto público y su protección social y facilitar la disminución de los salarios.
Se dice que el Banco Central Europeo no puede comprar deuda pública. Ello responde a la lógica que acabo de explicar. Pero hay que saber que el BCE lo hace en bases excepcionales cuando el Estado está a punto de quebrar y no puede pagar su deuda pública, como consecuencia de no estar protegido frente a los mercados financieros. Cuando está a punto de colapsar, interviene entonces, comprando deuda pública para que baje los intereses de la misma. Con ello evita que el Estado se colapse y los bancos pudieran estar colgados con gran cantidad de deuda pública que no pueden recuperar debido al colapso del Estado. Es como si hubiera una sanguijuela que chupa la sangre del cuerpo y que, como resultado de ello, la persona estuviera a punto de morir y le inyectaran sangre para que pudiera continuar viviendo y así la sanguijuela pudiera continuar chupándole la sangre.

Ahora bien, cuando el BCE compra deuda pública al Estado, le exige como condición que desmantele su Estado social, es decir, que recorte la protección social y baje los salarios. Ésta es la realidad que se oculta a la ciudadanía en los medios. El problema no son los mercados financieros, como constantemente acentúa gran parte de las izquierdas, sino el edificio construido para sostener el euro, que deja a los Estados totalmente vulnerables, lo cual era el objetivo de la avalancha neoliberal.

martes, 22 de mayo de 2012

Injusticias tributarias en la Comunidad de Madrid

Ayer me encontré en mi despacho con una de esas situaciones paradigmáticas que le hacen a uno reflexionar. Tuve la ocasión de preparar la declaración de la renta a dos personas de situación económica muy diferente. La primera, una mujer soltera, de 41 años y, todo hay que decirlo, muy buena clienta de mi despacho. Obviamente no diré más datos, si bien comentándolo con ella, me ha dado permiso, y animado, a escribir este post. Sus circunstancias son las siguientes:

- Declaración de la renta: en 2011 ha tenido unos rendimientos totales que rondaron los 225.000 euros, después de reducir el "mínimo personal" y "aportaciones a planes de pensiones". Dado que tiene una hipoteca sobre una vivienda que en su día le costó 900.000 euros, la declaración de la renta le sale a devolver 3.000 euros gracias, todo sea dicho, a que la empresa para la que trabaja, le retuvo correctamente en sus nóminas.

- Declaración del Impuesto del Patrimonio de 2011: resultaría que tiene un patrimonio valorado, a efectos del impuesto, en 3.300.000 euros, de los cuales, según la Ley del mismo, reducimos 112.000€ en concepto de "mínimo exento", 300.000 en concepto de "parte exenta de la vivienda". El resultado a ingresar, aplicando las tarifas del impuesto, sería de 34.500 euros pero... como en la Comunidad de Madrid este impuesto está bonificado, el resultado es de "a pagar" 0,00 euros. 

La segunda persona que vino fue un chico colombiano que me pintó el despacho hace unos meses. Trabajó, durante 2011, en cierta empresa durante 8 meses y después se quedó en el paro, percibiendo la retribución por desempleo que cuyo derecho se había ganado como fruto de 8 años trabajando en España. Dado que la retribución por desempleo no tiene retención, no dispone de vivienda ni se puede aplicar deducción por alquiler de vivienda (comparte un piso con familiares) le sale la declaración de la renta a pagar 132,58 euros.

Nada más que añadir.

Algunos iluminados "neocons" seguirán justificando esta situación como las "inteligentes" medidas que el gobierno de Esperanza Aguirre lleva a cabo a favor de la inversión y la creación de empleo. El resultado es que la Comunidad de Madrid, entre otras Comunidades, tiene un déficit  superior al que inicialmente había reconocido. Y, lo peor, es que las medidas tributarias que lleva a cabo, como ya habíamos anunciado, son injustas e ineficaces. La subida de tasas, al contrario que la de impuestos, no es progresiva, como manda la Constitución, sino injusta. Mis dos clientes sufren la misma subida del transporte público, por poner un ejemplo.

Eso sí, como un servidor tiene más conciencia social, a mi primera clienta la he pasado una minuta de 500 euros. Al segundo cliente, le he dejado que me invite a unas cervezas, así sin más, para que se quede con la satisfación de sentir que me ha pagado. Y lo ha hecho.

lunes, 21 de mayo de 2012

¿ III República de España ?

Por primera vez desde la Transición, la sociedad española se está cuestionando de una manera más o menos generalizada si este país debería permanecer como monarquía o evolucionar hacia la que sería la III República. Nunca como estos días han proliferado tantas asociaciones, partidos, proyectos y libros republicanos. Lo interesante es que esta ola no se ciñe a un determinado sector político, social o religioso. Ciudadanos de derechas, de izquierdas, apolíticos, ateos o creyentes se documentan, reflexionan, conversan y discuten sobre si un modelo republicano sería posible en España.

Los motivos que explican el desgaste de la Corona son varios; me vienen principalmente a la cabeza los siguientes, en orden no necesariamente cronológico:

- el clima de discreción que el pacto implícito de políticos y periodistas ha tegido alrededor de la Casa Real durante varias décadas y que ha provocado que el pueblo sienta que  el Jefe del Estado y su actividades, públicas o privadas, estén incontroladas por el Parlamento.

- El precepto constitucional que establece que el rey no sea responsable de sus propios actos, sino que deban ser refrendados por el Presidente del Gobierno. Comprendiendo las razones que en su momento llevaron a aprobarlo, crea una sensación de descontento, pues no gusta que el Parlamento no pueda fiscalizar los actos del Rey. 

- El malestar general creado por el libro publicado sobre la Reina, por la periodista y numeraria del Opus Dei, Pilar Urbano, cuando recogió declaraciones de la reina en contra del matrimonio igualitario o contra el aborto, cuestiones una y otra, reguladas por leyes democráticas aprobadas en el Parlamento, y refrendadas por el Rey.

- Evidentemente, el clima creado por los asuntos del yerno del rey, Iñaki Urdangarín, esposo de la Infanta Cristina. Cuestión sobre la que no voy a profundizar pues es de sobra sabida y, en todo caso, está pendiente de sentencia judicial.

- El asunto "Urdangarín" ha creado la sensación de que en torno a la Casa del Rey hay una "corte" de campechanas borbonas, borbones, borbonitos y borbonazos, cada uno con sus cónyuges, y demás parentela, que obtienen favores, licencias y ventajas que jamás habrían obtenido de no estar emparentados con el rey. ¿Por qué nos entran ganas de releer la vida de María Antonieta?

- Los rumores, o más que rumores, sobre las relaciones extra-conyugales del rey. Al pueblo, en el fondo, no le importa que el rey tenga aventuras afectivo-sexuales -muy libre es de hacer lo que quiera, como cualquier otro ciudadano-, pero sí molesta la hipocresía de que la corona, su Majestad Católica, esté ligada a una determinada religión, con una determinada moral que no parece cumplir.  O si no, ¿por qué las bodas de sus hijos e hijas se centran en Misas "de Estado"? ¿Alguien puede imaginarse a Isabel II, reina de Inglaterra y Jefa de la Iglesia Anglicana, escapándose en moto de Buckingham Palace para retozar con un rubio italiano de portada de revista?

- Las actividades privadas del rey, en desacuerdo con la situación socio-económica del país actual. Sin ser ilegales, evidentemente, sí que adolecen de delicadeza. El Rey no se puede comportar como un hortera magnate del petróleo, cuando la tasa de paro ronda el 24%.

- El "movimiento 15-M" ha ayudado a que los ciudadanos reflexionemos sobre el inmovilismo político actual: el sistema de recuento de votos provoca un reparto de escaños que no representa la voluntad del pueblo. En la misma línea, el sistema monárquico no se pone en duda entre los dos principales partidos políticos pero, sin embargo, son ya varias las generaciones de españoles, que no participaron en el Referendum de los 70s sobre la Constitución y que querrían opinar sobre la forma de Jefatura del Estado que desean.

- Si bien fuera posible que, en términos económicos, una Presidencia de la República fuera más costosa que una Monarquía, los ciudadanos se han dado cuenta de que cada cuatro años, con su voto, podrían refrendar los actos del Presidente, renovándolo en su cargo, o bien rechazarlo. Cada vez se comprende menos que una institución del Estado no esté sometida a la voluntad del Pueblo.

Y podríamos seguir. Por supuesto que nos vienen también las razones que esgrimirían los monárquicos, tales como la tradición, la estabilidad política, el papel del rey en la Transición o en el fallido Golpe de Estado de Tejero (ahora en entredicho) pero... el tiempo pasa y, ¿no tiene derecho cada generación ha decidir las leyes por las que desea ser regida?

viernes, 18 de mayo de 2012

El recorte que nadie se atreve a hacer

Me ha llegado por email una interesante reflexión que, además, es cierta:

Resulta que tenemos EL DOBLE de políticos que el segundo país con más políticos de Europa (Italia).

Resulta que tenemos 300.000 políticos más que Alemania ¡con lamitad de población! Además Alemania está mucho más descentralizada que España. Alemania cuenta con 6 niveles administrativos (Estado - Länder - Regiones Administrativas - Distritos - Mancomunidadades - Municipios) y España sólo con 4 niveles (Estado - Comunidad Autónoma -
Provincia - Municipio).

Resulta que tenemos 445.568 políticos.
    165.967 médicos
    154.000 policías
    19.854 bomberos

Resulta que tenemos más políticos que médicos, policías y bomberos... ¡juntos!

¿Y luego dicen Mariano-Esperanza-Ana la una-Ana la otra-Alfredo-Carmen que  lo que sobran son funcionarios? ¿lo que sobra son médicos y bomberos?

Español, española: no nos dejemos aletargar por el fútbol ni por las chorradas sobre Gibraltar, reflexionemos y actuemos.

jueves, 17 de mayo de 2012

Prima de riesgo: cada vez peor. ¿Por qué será?

Insistimos. El Gobierno español está acometiendo una política económica equivocada. En una situación de crisis, con las características de la actual, los recortes, el control del déficit vía reducción del gasto público y la subida de impuestos, no puede llevar a otra cosa que a un endurecimiento de la crisis, caída del crecimiento y aumento del paro. Recomiendo este interesante artículo que plantea si España no estaría ya en la temida "zona de rescate"

Es necesario potenciar, por todos los medios posibles, el crecimiento económico y estimular la economía mediante inversión pública, gastos públicos y apertura de las vías de financiación al sector privado. Francia ya se empieza a dar cuenta.

Mientras, para levantar una cortina de humo sobre la crítica situación actual, el Gobierno vuelve con sus chorradas sobre Gibraltar. ¿Querrán revivir las gloriosas gestas de la Isla Perejil?


lunes, 14 de mayo de 2012

Crisis económica y renacer de la ultraderecha


Históricamente toda crisis económica se ha visto seguida de un renacer de las ultraderechas en todas sus variadas expresiones y nomenclaturas. La expresión más crónica fue la tremenda estanflación alemana de los años 30, centro y raíz del nacismo y de sus horrores que, aún hoy, deberían acongojarnos.

Percibo con preocupación las múltiples referencias xenófobas que se vuelven a escuchar en Europa, zarandeada por la actual crisis económica. Marine Le Pen abrió una peligrosa caja de Pandora, secundada por Sarkozy a quien, gracias a Dios, los franceses han puesto en su sitio. Ahora es en Grecia donde se escuchan los vientos del fascismo...

Percibo, con más preocupación aún el silencio con el que los gobiernos acogen esas exaltaciones. En España no nos quedamos atrás: ¡qué fácil es culpar al extranjero de la crisis económica! ¡Qué fácil es olvidar que el ser humano se deshumaniza cuando no ver en el otro -el chino, el gitano, el rumano, el latino, el mauritano, el asturiano, el zamorano, el anzaluz- a un hermano sino a uno "de fuera" que viene a quitarle su trabajo o a mangonear su santo derecho a la Seguridad Social.

El primer paso está dado: la Seguridad Social española, que antes era universal, empieza a recortarse. Hemos empezado a ser menos comunidad de hermanos y más nación policía. ¿Será que los gobiernos dejan que las masas concentren su indignación en "el extranjero" mejor que en los políticos y banqueros?

Que el Gran Arquitecto nos perdone.

martes, 8 de mayo de 2012

Sobre Bankia, privatizaciones y dinero público.





Según la teoría económica de la Hacienda Pública, la intervención del Estado en la Economía se justifica cuando en ésta existen "fallos de mercado", es decir, cuando en un determinado sector los mecanismos de mercado son ineficientes en la correcta asignación de bienes y/o servicios. Esto explica porqué el Estado se reserva sectores de "dominio público" bien por causas estratégicas (i.e. defensa, seguridad), sociales (sanidad, educación, atención a desfavorecidos) etc. Como no todo en la vida es blanco o negro, queda una amplia "tierra de nadie" donde es la ideología del grupo que ostente el poder la que decidirá si se justifica la intervención pública o no. Este es el origen de que gobiernos más intervencionistas prefieran la presencia del Estado en las comunicaciones (antigua Telefónica de España), medios de comunicación (RTVE), aeropuertos, suministro de agua, Loterías y Apuestas del Estado, etc. etc., mientras que gobiernos más "liberales" prefieran minimizar la intervención del Estado privatizando las empresas que suministran dichos bienes y servicios. Aunque yo tengo mi opinión personal al respecto, es una cuestión de ideología (y por tanto respetable) el preferir uno u otro modelo.


El problema de las privatizaciones es que los ciudadanos, a la larga, están pagando dos veces por un servicio. Pagaron en su momento, vía impuestos. Y pagarán cuando se privaticen, y las empresas les impongan el precio correspondiente. Pensemos en las autovías, financiadas con dinero público que pagamos todos y que, si se impone el peaje de que empiezan a hablar, volveremos a pagar cada vez que las usemos (y no será para mantenimiento... o que lo digan los que pasan por "Despeñaperros"). Para colmo, las empresas privatizadas, sus consejos de administración, suelen ser el aparcadero de ex-ministros que cobrarán sueldos millonarios.

Luego está el tema de las Cajas de Ahorro. Sin ser propiamente públicas, históricamente se desarrollaron como instituciones cuyos estatutos las obligaban a reinvertir parte de sus beneficios en "obra social". Normalmente no funcionaban mal hasta que llegaron los cambios, y se obligó a que en sus consejos de administración se nombraran a políticos para asegurar el control de la respectiva comunidad autónoma. Empezó su debacle y se dio un paso más hablándose de convertirlas en bancos privados.

BANKIA. Y ahora nos encontramos con el paradigmático caso de que primero se "privatiza", segundo se nombran ex-altos cargos como administradores y tercero se las enchufa capital PUBLICO para sanearlas, cuando la gestión privada no ha sido correcta.

Decía este fin de semana la anterior ministra de Economía, Elena Salgado, que en este momento el Gobierno está acometiendo reformas que "ni Aznar se hubiera atrevido". No puede evitar una carcajada cuando recordé que ella misma, y el resto del gobierno del que formaba parte, acometió reformas que ni Aznar se hubiera atrevido. Y es que ¿se ha olvidado ya de que ella inició la, después fallida, privatización de Loterías? ¿y la reforma constitucional, sin casi debate ciudadano, sobre el equilibrio presupuestario, que ha dado alas "a los de ahora"? ¿Y la Ley SINDE?

Y es que, como siempre digo, PP y PSOE son el mismo perro con distinta cuerda. Una cuerda que es portada por un único amo llamado "banca".

Y, mientras, el resto de la oposición y sindicatos, ni están ni se los espera.